BidVertiser

sábado, 4 de julio de 2009

INTEGRACIÓN DE NIÑOS CON DISCAPACIDAD EN CAMPAMENTOS DE VERANO


ARTICULO DEL PERIODICO "LA VOZ DE GALICIA"  4/7/2009


Niños distintos, pero no diferentes

El campamento de verano de Básquet Coruña integró este año a cinco niños con discapacidades. Sus padres definen la experiencia como «una inyección de moral»
Ana Lorenzo 4/7/2009
 



«Ha sido una inyección de moral». Así define Ángel Garmendia la quincena que su hijo acaba de pasar en el campamento de verano organizado por Básquet Coruña, que por primera vez ha integrado a cinco niños con distintas discapacidades; entre ellos, a Asier, de 5 años y que sufre una microcefalia que hace que su perímetro craneal sea seis centímetros más pequeño de lo normal. «Al principio, nos dijeron que no iba a andar, ni a hablar, ni a hacer nada; pero no ha sido así, y en este campamento ha disfrutado en igualdad de condiciones que los demás niños. No puedo explicar lo que se siente cuando lo ves tan alegre y cómo el resto de niños lo ayudan cuando no puede hacer algo», explica emocionado Garmendia, que no para de dar las gracias a los monitores y al promotor de esta actividad, Nacho Rama. Fue él quien el año pasado les planteó de forma informal a varios padres, que tenían hijos mayores en el equipo, cuyos hermanos pequeños sufrían alguna discapacidad, que también podrían participar en el campamento de este verano. Lo que en un principio era un proyecto provisional, fue sumando los apoyos de la compañía láctea Leyma -que pagó cien becas de los 280 participantes que acuden a estas actividades, entre ellas las de los cinco pequeños con minusvalía-, y más tarde también se sumó la ayuda de la Fundación Álex. Luego, recuerda Rama, sondeó a los monitores, para ver si ellos asumían el reto de atender a estos nuevos alumnos, y la respuesta no ha podido ser más positiva.

«La madre de un niño que sufre un trastorno general del desarrollo (TGD) nos trajo aquí a la pedagoga que trata al pequeño, y ella nos explicó cómo había que cuidarlo a él y al resto de los niños con discapacidad. También vinieron los padres y nos hablaron de cómo eran sus hijos y qué hacían, y cómo atenderlos», explica el director de este campamento. De hecho, esta atención que han demostrado los monitores es algo que destacan todos los padres de los cinco nuevos alumnos, porque «hay muy poca gente con ganas de trabajar, y estos chicos han tenido ganas de trabajar y ayudar. Si este año ha salido bien, el año que viene será todavía más exitoso», destacaron.

Los monitores también están muy satisfechos de esta experiencia, porque nunca habían trabajado con alumnos sordos, con síndrome de Down, microcefalia o trastornos generales del desarrollo. «No solo ha sido positivo para nosotros, sino que los compañeros de estos niños han aprendido a convivir con personas con alguna discapacidad, y les ha ayudado a madurar», explicó Víctor de la Fuente, uno de los jóvenes que trabajó con estos pequeños. Y es que, además de nadar, practicar baloncesto, aprender lenguaje de signos o jugar, todos han podido divertirse sin diferencias.